
Casita Huaran ha sido parte de nuestra familia por alrededor de 50 años, aquí hemos vivido y aprendido todo lo que sabemos de la vida de campo, como agricultura y ganadería, realizando trabajo en comunidad.
Aprendimos también sobre técnicas ancestrales como el Ayni, que es la base de trabajo en comunidad y significa reciprocidad.
Desde hace ya 4 años, hemos enfocado nuestro trabajo hacia un proyecto más completo trabajando con turismo sostenible sin dejar del lado nuestras costumbres, tomando en cuenta los cambios que se han ido dando alrededor del valle sagrado.


Tania, nuestra intrépida líder local, se inspiró en la lucha por los sueños de los niños quechuas en su comunidad y les abrió las puertas para que tuvieran acceso a un Espacio Libre y Seguro, nuevo oportunidades de trabajo, educación, nutrición Saludable y comprensión a través de turismo.
Desde hace ya 4 años, hemos enfocado nuestro trabajo hacia un proyecto más completo trabajando con turismo sostenible sin dejar del lado nuestras costumbres, tomando en cuenta los cambios que se han ido dando alrededor del valle sagrado.